Un trabajo recientemente publicado en el Journal of South American Earth Sciences por investigadores de nuestro instituto en colaboración con investigadores de la Universidad Nacional de San Luis, presenta una interesante revisión de la distribución de la neotectónica entre 36 ° y 38 ° S.

Neotectónica en los Andes Centrales y los Andes Ptagónicos.

 

La deformación cuaternaria en los Andes Centrales del sur a esas latitudes es discontinua, sus diferentes segmentos están desconectados y en particular su trazado no coincide con los frentes topográficos de las montañas principales.

Modelo de elevación digital con la ubicación de las anomalías magnetotelúricas.

 

Este patrón contrasta con el que se encuentra al norte a través del sistema de subducción horizontal pampeano, donde las estructuras neotectónicas son continuas y se desarrollan en el frente montañoso donde se ubican las principales estructuras activas.

Estructuras cuaternarias en la faja plegada y corrida de Guañacos.

 

En cambio, en los Andes Centrales del Sur, se desarrollan dos sistemas deformacionales activos: uno occidental que actúa como una faja de deformación fuera de secuencia con respecto a las estructuras del frente orogénico del Cretácico y del Cenozoico, desarrollados más al este y otro oriental asociado con diferentes estructuras individuales.

Modelo de elevación digital y análisis de la cuenca del río Agrio.

 

Mientras que la faja de deformación occidental constituye la continuación al norte de un sistema de fallas de intra-arco asociado con desplazamientos de rumbo en un régimen deformación particionado, el sector oriental no puede relacionarse directamente con otros sistemas de deformación, ni al norte ni al sur.

Red de drenaje de la meseta del Tromen y análisis de perfiles seleccionados de arroyos.

 

Sin embargo, existe una fuerte correlación entre las áreas que muestran evidencia de deformación cuaternaria y un patrón complejo de anomalías del manto que afectan a la litosfera inferior determinada mediante estudios magnetotelúricos previos.

Modelo conceptual que muestra las relaciones entre la neotectónica y la dinámica del manto.

 

Sugerimos que la corteza térmicamente debilitada en estas latitudes podría ser el control principal de la focalización de la deformación, lo que explicaría este patrón contrastante de deformaciones jóvenes en los Andes Centrales del Sur.

Para mayores detalles remitimos a los interesados a la publicación original.

Sagripanti, L., Colavitto, B., Jagoe, L., Folguera, A. y Costa, C. 2017. Review about the Quaternary upper-plate deformation in the Southern Central Andes (36–38°S): A plausible interaction between mantle dynamics and tectonics, Journal of South American Earth Sciences (en prensa), doi: 10.1016/j.jsames.2017.11.008.

 

Journal webpage: http://www.sciencedirect.com/science/journal/aip/